En breve, ante el congreso de Cádiz: “En términos de medicina preventiva, caminar es una mejora del sistema sanitario público”

Martín Vila Pérez, concejal de movilidad de Cádiz: “Es un deber recuperar la ciudad amable, para el peatón y el disfrute del espacio público”

“La ciudad difusa o dispersa ha provocado que el uso del coche se haya convertido para algunas personas en una necesidad”.

“Ganar el espacio público para las personas es volver a construir también tejido comunitario y vida propia entre los habitantes de un barrio”.

¿Cómo definirías en una frase el estado de caminabilidad de nuestras ciudades?

Las ciudades están diseñadas a una escala humana, pero hubo un momento en la historia reciente de las ciudades que se vieron sometidas a un proceso de transformación drástico con el auge del coche. Las ciudades pasaron a ver como el coche invadía el espacio que antaño no estaba ocupado.
De ahí que la situación de partida es difícil, pero sitúa el reto en los términos que hay que plantearlo: es un deber recuperar la ciudad amable, para el peatón y el disfrute del espacio público.

Pidiendo por favor a la gente que camine, ¿crees que caminará más?

La escala de nuestra ciudad de por sí invita a caminar, sumándose además otros factores como el clima. En torno a un 50% de los desplazamientos de la ciudad se hacen a pie, pero no es suficiente.
Por eso, aparte de fomentar el caminar promocionando sus beneficios, es preciso poner políticas en marcha que mejoren las condiciones para hacer más amable y seguro el caminar. Todas las medidas de calmado de tráfico, de disuasión del tráfico de agitación, de ampliación de acerados, de eliminación de barreras arquitectónicas… son las que hacen que la gente camine más.
Y una ciudad que camina, es una ciudad más sostenible, pero también más saludable. Lo cual se traduce en una mejora de la salud de nuestros vecinos y vecinas, y en términos de medicina preventiva, una mejora del sistema sanitario público.

¿Qué te dice la palabra “sostenible”?

La sostenibilidad es el reto de la sociedad en la que vivimos, y de la sociedad que queremos legar para aquellos que habitarán el mundo en las próximas generaciones.
El nivel de producción y de consumo, hace que los niveles de explotación de recursos naturales y de contaminación lleven al planeta al colapso, y ante eso, quienes tenemos la responsabilidad de dirigir una administración (sea de la dimensión que sea), tenemos que actuar.
De ahí que ese Cádiz sostenible al que aspiramos no sólo debe entenderse como la ciudad amable y saludable a la que aspiramos, sino como la aportación que desde esta ciudad se hace a un cambio global que el planeta necesita.

¿Estamos enamorados de nuestros coches?

No enamorados, pero si que culturalmente el uso del coche “per se” se ha asociado a la prosperidad y mejora social, así como que el desarrollo de la ciudad difusa o dispersa ha provocado que el uso del coche se haya convertido para algunas personas en una necesidad.
Ambas cuestiones son las que hay que revertir, desde lo cultural como digo, pero también como no mejorando las condiciones del transporte público.
Dicho esto, no se puede evidenciar que en esta transición de modelo habrá situaciones en las que el uso del coche sea una necesidad, de ahí que medidas para favorecer el estacionamiento al residente permiten dar solución al vecino y disuadir del tráfico de agitación.

¿Crees que volveremos a ver niños y niñas jugando masivamente en las calles?

En mi caso, pertenezco a una de las últimas generaciones que aún recordamos el haber jugado en las calles. Y en eso estamos, en revertir desplazando del medio urbano aquellos elementos que puedan ser un peligro para los más pequeños y socialmente incentivar que las plazas y las calles vuelvan a ser espacios de juego y socialización.

Parece que debemos acabar con la invasión de coches en las ciudades ¿Sólo por una razón de lucha contra la contaminación?

Y por el modelo de sociedad que queremos, se trata no solo de ganar en sostenibilidad ambiental, sino también en crear comunidad. Ganar el espacio público para las personas es volver a construir también tejido comunitario y vida propia entre los habitantes de un barrio.

Haz una llamada a la valentía de los alcaldes para reducir el tráfico a motor

Los tiempos que vivimos requieren atender a lo inmediato, pero también como no a los retos que como sociedad tenemos en el largo plazo, de ahí que la reducción del tráfico a motor, y en definitiva ir recuperando las ciudades para el peatón, se convierte en la mejor decisión política para mejorar la vida de tus vecinos y aportar el granito de arena de cada municipio en materia de sostenibilidad.

info@ciudadesquecaminan.org

La Red de Ciudades que Caminan es una asociación sin ánimo de lucro, abierta a ayuntamientos y otras administraciones públicas comprometidas con la caminabilidad. Nuestro objetivo principal es que los viandantes sean máximos protagonistas de la movilidad urbana y del espacio público.

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